Friday, April 06, 2007

Transatlanticism, Death Cab for Cutie


Hay discos tristes y luego está Transatlanticism de Death Cab for Cutie. Siempre podrá argumentarse que es una opinión personal, formada porque lo oí en un muy mal período de mi vida, pero volviéndolo a oír no puedo evitar pasarlo un poco mal. Y bueno, ¿para qué quiere uno ponerse mal? Pues no sé, pero el disco es tan emotivo, tan bonito, y tan desesperanzador, que uno no logra escapar de él. Así que cuidado. Claro, si uno se identifica con las letras, si no, pues será otro disco de tipos lamentándose, pero las letras de Ben Gibbard son terriblemente cercanas, incluso cuando no hayas vivido lo que ellas narran.

Hay un par de momentos de alegría, pero lo que caracteriza al disco son las dolorosas historias de amores fracasados. Title and Registration, Lightness y A Lack of Color son tres historias de despecho, cargadas de imágenes sugestivas, que te hacen pensar en instantes de lo que podría ser una película, no porque narren una historia per se, sino porque comunican muy bien esos sentimientos de impotencia y tragedia que acompañan a una ruptura que no se vió venir. La estrella del disco es Transatlanticism, casi ocho minutos de calma seguidos por un crescendo que no lleva a ninguna parte. Y Tiny Vessels, sobre lo que se siente cuando te das cuenta de que te mentiste y la chica con la que estás no te importa en realidad, también figura entre los temas fuertes.

Otros temas menos importantes, pero igualmente interesantes añaden al disco momentos de melancolía, aunque no ablen necesariamente de tristeza. Passenger Seat, por ejemplo es sobre una pareja que conduce de regreso a casa en una noche tranquila; We Looked Like Giants rebosa angustia adolescente vista desde lo lejos; Death of an Interior Decorator, más animada, pero igualmente suave, tampoco escapa a una cierta tristeza que transpira todo el disco.

En general, Transatlanticism es un disco bonito, doloroso a veces, con letras muy bien escritas, que retratan momentos y sentimientos casi como una fotografía que captara un poco del alma del sujeto. Con instrumentación sencilla (guitarras, bajo y batería, y nada más), la producción le da un sonido distinto, bastante espacioso en algunos temas, que lo hacen sonar, afortunadamente, diferente de cualquier grupito indie sin pretensiones. Buena escucha, pero a tener cuidado con lo que pueda despertar dentro de uno si no se es cauteloso.

PS. No es la mejor reseña, pero lo estaba oyendo y me pareció bien escribir algo sobre él, así que ahí disculparán.

3 comments:

Chico Shoegazer said...

Muy buena reseña, creo que mejor descripción no hay acerca de este excelente disco. Me gusta la faceta de Ben Gibbard en The Postal Service, pero Death Cab For Cutie es una banda única, que te hace llorar, te consuela y te vuelve hundir en música sencillamente bella y triste por momentos. "Transatlanticism" me deja sin mucho que decir, es perfecta. Gracias por recordarme este buen disco que hace días no escuchaba, dejando claro que hay otros muy buenos como "Plans" y el EP "Forbidden Love".

Hi6uera said...

la canción que lleva el mismo nombre del disco es demasiado buena. y demasiado triste. en general me gustan todos los cortes de este lp. no se puede negar que we looked like giants es de las mejores!..

por aca conociendo el blog. uy bueno, lo voy a agregar a la lista de links amigos..

estamos en contacto

saludos.

Scatterheart said...

Transatlanticism...hermoso disco, partiendo por su nombre. Mi canción favorita es Tiny Vessels...como tú dices, habla sobre el mentirnos a nosotros mismos..nuestro pasatiempo humano favorito.

Saludos, excelente blog.